fecha de respuesta: 02.12.2024
La Ley 16/2011 exige que el contrato conste en papel o soporte duradero y se entregue al consumidor un ejemplar firmado. Si se incumple, la validez del contrato puede verse seriamente comprometida. El banco sí puede exigir la devolución del principal si se probara que el cliente recibió el dinero, pero podría perder el derecho a intereses y comisiones por incumplir la obligación formal, además de exponerse a sanciones. El consumidor puede alegar indefensión y solicitar la nulidad de las cláusulas no informadas. La obligación de forma protege a los prestatarios contra abusos y asegura la prueba de las condiciones pactadas.